Regreso sin gloria

 Reinicio de las clases 2022. Seguimos en pandemia salvo en las mentes de los responsables del Sistema Educativo. ¿Protocolos? no, recomendaciones. ¿Ventilación? Ahí está la ventana. ¿Vacunación? Si no te vacunaste tres veces, sos una antivacunas o vivís en un termo. Los Ministros de Educación desde la Nación a las provincias envían a docentes y alumnxs a una aventura. Sin embargo, no hay un debate al respecto.

En esta era de pandemia finalizada por decreto, ninguno de los antiguos debates ni luchas ha sobrevivido al año de cuarentena y al de la pos cuarentena burbujeante. No hay debates ni discusiones sobre las paritarias y nuestro sueldo: ya se firmaron en diciembre. No hay discusión sobre nuestros derechos laborales: ya se cargaron el Estatuto con los ATR y con el "bienio" 2020-2021. No hay discusión sobre la sobrecarga laboral: está totalmente asumido que debemos trabajar más horas si queremos ganar más y que un sueldo por un cargo equivale a la pobreza o menos. No hay debate sobre la siempre mal llamada "calidad educativa" : aumentamos los días de clase y listo. A fuerza de repetirlo en cada reunión de personal, lxs Directores y Rectores han instalado el concepto de que un docente, maestrx, profesorx, es unx una funcionarix. Somos funcionarixs. Cumplimos una función, que básicamente se nos transmite por mail, circular, documento, etc. Nada de trabajo intelectual, nada de reflexionar sobre la práctica pedagógica, proceso creativo y sobre todo, nada de pensamiento crítico.
Desde que en marzo de 2020 les docentes aceptaron sin rechistar la educación remota, el imperio de GAFAM sobre la educación, la atomización del sistema en miles de pantallas, la jornada laboral de 24h online, la expulsión del sistema educativo de los que no podían pagar internet, los regímenes académicos arbitrarios, etc, etc, etc, desde ese momento, todos los debates, todas las luchas se desvanecieron en el aire. El lockdown del 2020, "la cuarentena más larga del mundo" fue el mayor dispositivo de reeducación política desplegado en lo que va del siglo.
Hay que empezar desde menos diez.

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