Dioses verdaderos
Nuestra piel muerta de Natalia García Freire es un monólogo en primera persona en el que Lucas, el hijo, habla con su padre ya muerto y enterrado en el jardín de la casa y va narrando la historia familiar a partir de la aparición de dos hombres extraños llamados Felisberto y Eloy que se hospedan en la casa y traen consigo el horror y la violencia. Lucas narra el encierro de la madre, su creciente desamparo y aislamiento al punto de convertirse en un esclavo de los extranjeros que controlan todo y van causando la destrucción de la familia. El padre apoyándose en los prejuicios religiosos y en la autoridad del cura y las beatas del pueblo decide destruir los libros de botánica que su esposa, libros que ella atesora como recuerdo familiar y por su interés en el mundo natural. A partir de entonces la madre será encerrada en una recóndita habitación de la casa y luego enviada a un sanatorio. En su condición de huérfano sin justicia y enfrentado a violentos cruces marcados por la...