Los libros de los vivos

 

La Parábola del Sembrador de Octavia Butler fue publicada en 1993. Es una distopía que transcurre en el siglo XXI y comienza en el año 2024 en los alrededores de Los Ángeles en EEUU. Narrada en primera persona, con el registro del diario íntimo, cuenta la historia de Lauren Oya Olamina, una niña de 12 años que empieza contando un sueño: el deseo de volar hacia las estrellas.

El cambio climático y la crisis de combustibles lleva a las ciudades al colapso. La comida el agua la electricidad son bienes escasos y caros. El desempleo, la adicción a las drogas, la privatización de todos los servicios básicos, de la policía y de la justicia sumen a las ciudades y sus alrededores en una guerra civil de alta intensidad. Las calles están sembradas de cadáveres y cuerpos devastados por el hambre la violencia. Lauren vive con su familia en el barrio de Robledo, junto con otras familias afrodescendientes y migrantes latinos, que se defienden de los saqueadores como pueden construyendo una muralla. Todos pertenecen a una comunidad cristiana Baptista en la que el padre de Lauren es un pastor. La religión es un refugio pero sobre todo es un lugar que remite al pasado; ir a la iglesia es para los adultos volver a los viejos tiempos. Para Lauren esta posición conservadora de los adultos solo conduce a un callejón sin salida.  Ella ya no cree en el Dios que predica su padre. Ella tiene otro dios, un dios que le permite comprender el presente e imaginar un futuro. 

Lauren es una lectora, devora todos los libros de la biblioteca de su padre, está al tanto de todas las noticias. Se interesa especialmente en el programa espacial a Marte. Marte es el cielo, la Tierra, el infierno. Como lectora comprende que para sobrevivir es necesario todo el conocimiento posible, En las discusiones con su padre lo cuestiona políticamente, sobre todo su negacionismo científico. Sí, Butler anticipó también ese flagelo. La novela plantea la confrontación entre la religión cristiana y una religión nueva llamada Semilla Terrestre. La primera es la religión del consuelo, basada en el sometimiento a la autoridad, la humillación, la aceptación, la pasividad resignada. En oposición, Semilla Terrestre es una religión basada en la verdad, la observación, el cuestionamiento, la humildad frente a lo desconocido y la adaptación al cambio como estrategia milenaria de supervivencia. Lauren escribe las verdades de Semilla Terrestre en cuadernos:  Los libros de los vivos 

La idea central de Semilla Terrestre es "Dios es cambio". Un Dios basado en la segunda ley de la termodinámica, en la teoría de la evolución de Darwin, en la teoría del caos. Lo único que prevalece es el cambio. Dios nos moldea y nosotres, a su vez, moldeamos a dios.

Un rasgo importante de Lauren es que  padece una condición heredada de su madre muerta: tiene hiper empatía. Puede sentir, "participar" el dolor que sienten otres y también el placer. En un mundo plagado de violencia, esto la hace vulnerable. Es algo que ocultar y parte de las enseñanzas de su padre consisten en entrenar el disimulo como una estrategia más para sobrevivir. "Trato de no dejar que mi cara demuestre nada..." 

Además de ser lectora, escritora y creadora de credos, Lauren se interesa también en educar a lxs niños, les enseña a leer y a escribir. La preocupación por las políticas del cuidado y de la educación de las infancias recorre toda la novela. 

Para Lauren es claro que quedarse en Robledo como desea su padre es un suicidio. "No hay muros que nos protejan del mundo o de lo que hemos hecho del mundo", escribe

Las semillas son los dispositivos que tienen las plantas para viajar. Lauren empieza los preparativos para su viaje. Lo primero es armar una mochila con lo necesario para la supervivencia. Esta preparación es escencial. Mientras los otros habitantes del barrio confían en su Pastor, ella decide por sí misma. Es una locura esperar que los saqueadores tengan éxito y arrasen el barrio. Es solo cuestión de tiempo. Mientras prepara su mochila "algo para agarrar y salir corriendo", no deja de escribir. La escritura para Lauren es a la vez preparación, necesidad vital, refugio y lo que la conectará con les otres a les que decida mostrar los versículos de Semilla Terrestre. La escritura es una mochila de ideas para compartir, para discutir, para hacer comunidad. 

Cuando salga de Robledo empujada por  circunstancias que la superan, Lauren empezará a buscar compañeros de viaje para cuidarse mutuamente. Butler propone políticas del cuidado para sobrevivir en el camino y a lo largo del camino Lauren va construyendo una comunidad que no es de fuertes sino de seres vulnerables y frágiles pero confiables, dos hermanas que huyen de los abusos, del maltrato y de la muerte de sus seres más cercanos. Una familia con un bebé , un niño huérfano. Y Bankole, un hombre maduro que busca unirse a la familia de su hermana que tiene una granja. Lauren y Bankole forman una pareja que podría pensarse edípica por la importancia de la figura paterna en la historia de vida de Lauren o patriarcal por la diferencia de edad. Pero la firmeza de las ideas de la adolescente que está dispuesta a predicar su fe en Semilla Terrestre, expandirla y llegar a Marte,  hace que se equilibren las tensiones. Butler construye un personaje fuerte, decidido, capaz de liderar un grupo, interesada en construir cobijo comunitario y con un propósito firme del que ningún hombre ni relación romántica la va a desviar: el destino de Semilla Terrestre es enraizar en las estrellas.








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